Sunday, February 13, 2022

02-13-2022 - ESTE ES MI DESEO-SER UTILIZADO POR TI - TEXTO

 

02-13-2022                                                          


Este es Mi Deseo – Ser Utilizado(a) por Ti (págs. 13-15: Sacerdote, Maestro, y Rey; pgs 32 & 33, Preg. 54-58) - Saint Joseph Confirmation Book


Efectos sacramentales de la Confirmación

La confirmación es el sacramento del fortalecimiento espiritual, a diferencia del bautismo, que es el sacramento de la regeneración espiritual.

La confirmación asume que la persona ya ha sido bautizada.

La confirmación aumenta la posesión de la vida divina por parte de la persona; confiere gracias reales y la gracia sacramental especial peculiar de este sacramento; y le da un carácter sacramental único.

1 - La persona confirmada recibe una profundización de la amistad de Dios y un aumento de la gracia santificante. Así, la vida sobrenatural se vuelve más capaz de resistir los peligros para su existencia y crecimiento, y más alerta para protegerse contra lo que pueda amenazar su bienestar.

Asociadas con la gracia santificante están las virtudes infusas y los dones del Espíritu Santo. El don de la fortaleza identifica mejor el propósito de la confirmación. Este don fortalece a la persona para luchar contra los enemigos de la salvación.

2- También se reciben gracias actuales - iluminaciones de la mente e inspiraciones de la voluntad para satisfacer las necesidades de la vida espiritual. El cristiano confirmado está dotado de ayudas adicionales de Dios para vivir su fe con valentía, y no solo recibe la ayuda en el momento de la confirmación, sino que también adquiere un derecho o título a dicha ayuda divina por el resto de su vida.

Estas gracias son ayudas profundamente interiores que sólo Dios puede suplir. Pero estas son también muchas gracias externas, como personas, lugares y cosas, que Dios dispone para proteger a sus elegidos de los peligros y darles el apoyo que necesitan para cumplir con las exigencias de su vocación.

3 - La gracia sacramental especial de la confirmación es perfeccionar, en el sentido de completar, los efectos del bautismo. Lleva a la perfección la vida sobrenatural infundida en el bautismo al darle el poder de resistir la oposición desde adentro, que es el miedo, y desde afuera, que es la coerción para negar lo que la fe exige.

El sacramento de la confirmación permite al cristiano vivir de acuerdo con la enseñanza de Cristo de tomar la cruz a diario y seguirlo fielmente, a pesar de los sentimientos personales y frente a las críticas de los demás.

4 - La Confirmación también imprime carácter en el alma del cristiano. Este carácter significa asimilación a Cristo sacerdote, por tener la fuerza para soportar el sufrimiento en unión con El y el valor para sacrificar cosas agradables por amor a él.

Significa también asimilación a Cristo maestro, obteniendo una voluntad fuerte en la adhesión a la fe frente a los obstáculos, una mente fuerte en no dudar de las verdades de la fe frente a los obstáculos, una sabiduría fuerte que sabe comunicar la fe a los demás.

También significa asimilación a Cristo rey, mediante la infusión de un liderazgo fuerte que puede dirigir a otros en el camino de la salvación, un carácter fuerte que puede resistir los estragos del mal ejemplo y una personalidad fuerte que atraerá incluso a los enemigos de Cristo a su nivel.

La Confirmación es el sacramento del testimonio de Cristo, en la Iglesia, ante el mundo. El carácter que este sacramento imprime en el alma la faculta para testificar públicamente de su fe en Cristo. El testimonio es de Cristo, por la intrépida profesión de lealtad a él y a su causa, fidelidad a su enseñanza y absoluta confianza en su amor. La fuerza que confiere este sacramento es también para una tarea que se debe realizar con los demás como testimonio colectivo y para los demás como un servicio a sus necesidades espirituales. La Confirmación ha sido llamada con razón sacramento de la Acción Católica. Todo bautizado, confirmado por el Espíritu de Dios, tiene la misión de llevar a otros a Cristo porque tiene la gracia del celo que confieren estos sacramentos.

Pregunta # 54 - ¿Qué le da Jesucristo a su alma en confirmación?

En la confirmación Jesucristo (1) me da más gracia santificante o vida divina; (2) pone una marca sacramental, un sello indeleble, en mi alma que permanecerá para siempre; (3) y a través del Espíritu Santo me da fuerza para difundir nuestra Fe Católica entre otras personas y defenderla contra quienes la atacan.

Pregunta # 55 - ¿Cómo llamamos a la marca que Cristo imprime en tu alma?

La marca que Cristo imprime en mi alma se llama el "carácter" de la confirmación.

Pregunta # 56 - ¿Qué significa el carácter de confirmación?

El carácter de la confirmación significa: (1) que debemos ser testigos valientes de Cristo y sus ayudantes en la santificación del mundo; (2) y que nos asemeja más a Cristo porque nos da una mayor participación en su sacerdocio.

Pregunta # 57 - ¿Qué otros sacramentos también confieren al alma una marca indeleble?

El bautismo y las órdenes sagradas también confieren al alma una marca indeleble de participación en el sacerdocio de Cristo.

Pregunta # 58 - ¿Por qué toma un nuevo nombre en la confirmación?

Tomo un nuevo nombre en la confirmación para poder tener otro santo patrón al cual honrar y que me ayude a alcanzar el cielo.

 

02-13-2022 - ESTE ES MI DESEO - SER TU

 02-13-2022

IGLESIA REINA DE LOS ANGELES - SUNNYSIDE

CLASE DE CONFIRMACION – DOMINGOS

ESTE ES MI DESEO – SER TU


ORACION AL ESPIRITU SANTO

Ven, Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de tu amor.

Envía, Señor, tu Espíritu para darnos nueva vida y renovarás la faz de la tierra.

Oh, Dios, que iluminas los corazones de tus fieles con la luz del Espíritu Santo, concédenos saber qué está bien según el mismo Espíritu y gozar siempre de sus consuelos.

Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.   

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 LA MISION SALVADORA DE JESUS

El Padre envió a su único Hijo al mundo para la salvación de la raza humana.
El apóstol San Juan proclamó la misión salvadora de Jesús y nos recuerda que esta fue la voluntad del Padre, su plan, para su Hijo:

“Porque Dios amó tanto al mundo, que entregó a su Hijo único para que todo el que cree en él no muera, sino que tenga Vida eterna. Porque Dios no envió a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para salvarlo por medio de él.” Juan 3: 16-17 


JESUS Y EL PADRE

Jesús siempre tuvo su mente puesta en el Padre, a quien Él amaba con todo su corazón.

Él demostró este profundo amor haciendo fielmente la voluntad de Dios aun cuando esto significara sufrimientos y penas como en su agonía en el Huerto de los Olivos o su muerte en la Cruz.


Nuestro Señor hablaba a menudo de su unión con el Padre. Un día, después de haber multiplicado los panes para los hambrientos, Jesús dijo: “…porque yo no he bajado del cielo para hacer mi propia voluntad, sino para hacer la voluntad de mi Padre, que me ha enviado" (Juan 6:38).


Muchas otras veces durante su vida, Cristo reveló la íntima relación que Él gozaba con su Padre:

   *  “El Padre ama al Hijo y ha puesto todo en sus manos.” (Juan 3: 35)

*    El Padre me ama porque yo doy mi vida para recobrarla.” (Juan 10: 17)

 * “…pero es necesario que el mundo sepa que yo amo al Padre y obro como él me ha ordenado.” (Juan 14: 31)

"Pero no, no estoy solo, porque el Padre está conmigo.” (Juan 16: 32)


En esas palabras vemos que Jesús hizo todo por amor a Dios y en obediencia a su voluntad.

Nada de lo que el Padre le pedía era mucho o muy difícil, porque el amor de Jesús no conoció limites.

El Padre envió a Jesús para que fuera su más grande PROFETA o maestro, el maestro de la verdad de Dios.

Él fue enviado también para ser nuestro SACERDOTE, que se ofreció en sacrificio al Padre 

y nuestro REY, que vino para comenzar el Reino de Dios sobre la tierra.

A estas tres funciones de Cristo las llamamos su triple misión o triple oficio.


 JESUS NUESTRO PROFETA o MAESTRO

Jesús, el Profeta o Maestro, nos ayuda a llegar  al cielo enseñándonos cómo debemos vivir nuestras vidas para que sean agradables a los ojos de Dios.

Solamente en las enseñanzas  de Jesús podemos encontrar el camino que nos lleva al cielo.

Jesús mismo dijo: “Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida. Nadie va al Padre, sino por mí.” (Juan 14: 6)

Con sus palabras y ejemplos, Jesús nos dio a conocer el gran amor del Padre para nosotros; Él nos reveló que el Padre lo envió como nuestro Salvador, Aquel que nos libraría de nuestros pecados.

A ésto lo llamamos la buena nueva de nuestra salvación.

Jesús nos trajo la buena nueva de la salvación.

Jesús compartió su función como Maestro con sus  seguidores.

Hoy en día nos enseña a través del Magisterio (la misión de enseñanza) de la Iglesia Católica.

Este deber de compartir la fe con otros es también una parte muy importante de la vida de cada cristiano.

Por el Bautismo y la Confirmación, todos los cristianos estamos llamados a propagar la fe a otros con nuestras palabras, buen ejemplo y esfuerzo apostólico


 JESUS NUESTRO SACERDOTE

Jesús es nuestro único y verdadero SACERDOTE cuyo sacrificio en la Cruz nos ganó el don de la gracia santificante, que es la vida de Dios en nuestras almas.

Con el fin de hacer que esta vida de gracia esté disponible para todos los hombres en todo tiempo y lugar, Jesús nos dio los sacramentos y dijo a sus discípulos que llevaran estos santos dones a todo el mundo. Este es el papel del sacerdocio ministerial.

Cada cristiano participa del sacerdocio de Jesús a través de la unción recibida en el Bautismo y en la Confirmación.

Esto significa que hemos sido destinados a ser verdaderos adoradores de Dios.

Adoración es la oración y el culto que ofrecemos a Dios, especialmente a través de la Misa y de los sacramentos.

También podemos adorar a Dios privadamente de diferentes maneras, por ejemplo, haciendo actos de fe, de esperanza y de caridad.


JESUS NUESTRO REY

Aun antes de su nacimiento, el Mesías fue llamado el gran rey o gobernante del pueblo de Dios.

El ángel Gabriel había revelado a María: “Él será grande y será llamado Hijo del Altísimo. El Señor Dios le dará el trono de David, su padre, reinará sobre la casa de Jacob para siempre y su reino no tendrá fin.” (Lucas 1: 32-33)

Los judíos pensaron que el Mesías sería el gobernante de un reino terrenal, pero Jesús corrigió esta manera equivocada de pensar diciendo: “Mi reino no es de este mundo. Si mi reino fuera de este mundo, los que están a mi servicio habrían combatido para que yo no fuera entregado a los judíos. Pero mi reino no es de aquí.” (Juan 18: 36)

Nuestro Señor quería decir que su Reino era espiritual.


Todo el que vive en estado de gracia santificante pertenece al Reino de Cristo, que es la Iglesia.

El Reino de Dios (también llamado el Reino de los cielos) es el mejor lugar para vivir una persona.

 

Nosotros vivimos en él en la tierra siendo miembros fieles de la Iglesia , o sea, proclamando a Cristo como nuestro Rey y viviendo de acuerdo a sus leyes y en su gracia, y viviremos en él en el cielo para siempre.

Es tan maravilloso que Jesús contaba una parábola en la cual su Reino era comparado con un tesoro y con una perla (Mateo 13, 44-46).

Parábola: Es una historia que usa ejemplos para demostrar una verdad.

Él decía que la persona que encuentra ese tesoro verá su valor y renunciará a todo lo que se interponga para obtenerlo. 

El obstáculo que generalmente se interpone en nuestro camino de poseer el tesoro del Reino de Dios es el pecado.

Por esta razón Dios nos dio los sacramentos del Bautismo y de la Confesión o Penitencia; a través de esas ceremonias sagradas somos liberados del pecado y nos hacemos miembros de su Santo Reino.

De acuerdo a la parábola, si de verdad valoramos el Reino, vamos a renunciar al pecado para que esta perla y tesoro sean nuestros para siempre. 

 



Wednesday, February 9, 2022

Bienvenida Candidatos al Curso de Confirmación para Adultos

Soy su catequista, la Sra. Maria Pichardo-Cruz, y me gustaría darle la bienvenida a nuestro Curso de Confirmación para Adultos. Este curso de Confirmación para Adultos es una formación de 1 año que lo preparará para el sacramento de Confirmación.

Estudiantes, hagan clic en los enlaces para leer los siguientes documentos de la Oficina de Formación de Fe y Ministerio Juvenil de Queen of Angels.
 
 1.       Please click the link ORIENTATION VIDEO

       2.       Click here for STUDENT PACKET

       3.       Click here for online CATECHISM OF THE CATHOLIC
        CHURCH
Eng / Span

4.    4.     Click here for online COMPENDIUM of the CCC Eng / Span

       5.       Click here for online CATHOLIC BIBLE (NAB): Eng / Span


Sunday, February 6, 2022

02-06-2022-PORTAVOCES ESPECIALES DE DIOS:LOS PROFETAS

 

02-06-2022 - CONFIRMACION PARA ADULTOS



PORTAVOCES ESPECIALES DE DIOS: LOS PROFETAS


En la historia de la salvación hemos visto que los hombres llamados PROFETAS tuvieron un papel importante en las relaciones que Dios tuvo con los judíos.

 ¿Qué significa ser PROFETA?

PROFETA: Alguien escogido por Dios para que diga sus mensajes al pueblo.

Este mensaje generalmente se refiere a sus problemas actuales, algo que ellos necesitan escuchar para su bienestar espiritual.

El PROFETA habla con la autoridad, o permiso y poder del Señor.

 

LA MISIÓN DE LOS PROFETAS EN ISRAEL

Dios envió muchos de estos hombres a su pueblo para recordarle la ALIANZA por la que estaban unidos a Él.

Los PROFETAS llamaban al pueblo a:

       Ser fiel a la Ley.

       A rechazar la adoración a dioses falsos que sus vecinos paganos practicaban.

Haciendo esto, los PROFETAS estaban preparando a los judíos para la venida del MESÍAS (nombre que significa “el UNGIDO”).

En griego, la palabra “UNGIDO” es CHRISTOS, de donde viene nuestra palabra “CRISTO”.

UNGIDO = Alguien escogido por Dios para una misión especial.

En este caso, el UNGIDO es el REDENTOR que Dios prometió enviar a la raza humana para salvarnos, o sea,

JESUCRISTO


Los PROFETAS animaban al pueblo a creer en Dios, no en las naciones poderosas de la tierra, para la paz y protección.

Ellos les advertían que Dios los castigaría si ellos no vivían como su pueblo santo, observando los Mandamientos de la Ley.

Los PROFETAS comunicaron los mensajes de Dios de muchas maneras:

       Verbalmente

       En forma de poesía

       Actuados en pequeñas representaciones

Ellos eran tan devotos de Dios y de su misión que usaban cualquier método con tal de que el pueblo escuchara la Palabra de Dios y la obedeciera.

DIFERENTES CLASES DE PROFETAS


Los portavoces de Dios más conocidos son aquellos cuyas profecías (mensajes de Dios) y vidas han sido registradas en el ANTIGUO TESTAMENTO.

Están divididos en dos grupos:

       Profetas MAYORES

       Profetas MENORES

Los PROFETAS MAYORES son los que escribieron bastante.

Sus nombres son: ISAÍAS, JEREMÍAS, EZEQUIEL y DANIEL

Los PROFETAS MENORES son aquellos cuyos escritos no son abundantes. Son: Oseas, Joel, Amos, Abdías, Jonás, Miqueas, Nahúm, Habacuc, Sofonías, Ageo, Zacarías y Malaquías.

LOS PROFETAS ELIAS Y ELISEO

Hay dos grandes profetas que no son incluidos en las listas que hemos visto porque no nos dejaron ninguno de sus escritos.

Pero sus vidas están registradas en la Biblia y ellos son muy importantes en la historia de la salvación. Sus nombres son ELIAS y ELISEO.

Elías, quien siempre fue considerado como el más grande profeta de todos ellos fue muy dedicado a Dios.

El más importante de los discípulos de Elías fue Eliseo.



Eliseo convivió con el santo profeta Elías hasta que lo vio que fue llevado al cielo en un carruaje de fuego (2 Reyes 2:11).

Eliseo continuó sirviendo a Dios con el mismo amor y devoción que había llenado el corazón de su maestro Elías. El hizo muchos milagros, uno de ellos fue multiplicar el pan para los hambrientos, tal como lo hizo Nuestro Señor siglos después.

Elías y Eliseo son especialmente importantes para la Iglesia Católica porque una de sus más grandes órdenes religiosas, los Carmelitas, deben su existencia a los discípulos de estos profetas.

 

EL PROFETA ISAIAS


ISAIAS es un profeta muy importante para los cristianos.

Vivió 800 años antes del nacimiento de Cristo.

Isaías hablaba de la venida del Mesías más que ningún otro profeta.

Estas son algunas de las profecías de Isaías acerca del Redentor:

       La Virgen Madre del Mesías: “Por eso el Señor mismo les dará un signo. Miren, la joven está embarazada y dará a luz un hijo, y lo llamará con el nombre de Emanuel (que significa Dios con nosotros).” Isaías 7: 14

       El Mesías será una gran luz: “El pueblo que caminaba en las tinieblas ha visto una gran luz; sobre los que habitaban en el país de la oscuridad ha brillado una luz.” Isaías 9: 1

       El Mesías será un gran líder: “Porque un niño nos ha nacido, un hijo nos ha sido dado. La soberanía reposa sobre sus hombros y se le da por nombre: “Consejero maravilloso, Dios fuerte, Padre para siempre, Príncipe de la paz. Su soberanía será grande, y habrá una paz sin fin…”. Isaías 9: 5 - 6

       El Mesías sufrirá: “Pero él soportaba nuestros sufrimientos y cargaba con nuestras dolencias, y nosotros lo considerábamos golpeado, herido por Dios y humillado. Él fue traspasado por nuestras rebeldías y triturado por nuestras iniquidades. El castigo que nos da la paz recayó sobre él y por sus heridas fuimos sanados.” Isaías 53: 4-5

       El Mesías brilla en gloria sobre la gente: “¡Levántate, resplandece, porque llega tu luz y la gloria del Señor brilla sobre ti! Porque las tinieblas cubren la tierra y una densa oscuridad, a las naciones, pero sobre ti brillará el Señor y su gloria aparecerá sobre ti. Las naciones caminarán a tu luz y los reyes, al esplendor de tu aurora.” Isaías 60: 1-3

En la Iglesia Católica nosotros usamos estas y otras profecías de Isaías acerca del Mesías en nuestro tiempo de Adviento y en las liturgias de Navidad.

SAN JUAN EL BAUTISTA, HERALDO DEL MESÍAS


El último de los PROFETAS del Antiguo Testamento y el único que está presente en el Nuevo Testamento es San Juan el Bautista.

San Juan el Bautista fue un “puente” entre esas dos partes de la historia de la salvación y su misión privilegiada fue la de preparar a los judíos para el ministerio público de Nuestro Señor.

Juan nació solo seis meses antes de Jesús y era primo de Nuestro Señor (su madre era parienta de la Virgen María).

Sus padres, Zacarías e Isabel, eran de edad avanzada y no tenían hijos. Ellos querían tener un niño. Un día, cuando Zacarías estaba en el templo adorando a Dios, un ángel se le apareció y le dio este feliz mensaje:

    “No temas, Zacarías; tu súplica ha sido escuchada. Isabel, tu esposa, te dará un hijo al que llamarás Juan. Él será para ti un motivo de gozo y de alegría, y muchos se alegrarán de su nacimiento, porque será grande a los ojos del Señor.”  Lucas 1: 13-15


En el nacimiento de Juan, el Espíritu Santo inspiró a su padre con maravillosas palabras acerca del niño. Le reveló a Zacarías que Juan iba a ser el precursor y heraldo del Mesías.

Precursor es alguien que va delante de otra persona para preparar la gente para su venida.  Heraldo es alguien que anuncia la venida de una persona importante.

El Espíritu Santo le dio a Zacarías estas palabras acerca de Juan:

  “Y a ti, niño, te llamarán Profeta del Altísimo, porque irás delante del Señor a preparar sus caminos, anunciando a su pueblo la salvación, el perdón de sus pecados…” Lucas 1: 76-77

Cuando Juan creció, empezó su misión en el área cerca del Rio Jordán, no muy lejos de la ciudad de Jerusalén.

El le pedía al pueblo que se arrepintiera de sus pecados.

Juan es llamado el “Bautista” (el que bautiza) porque él echaba agua sobre las personas que querían apartarse del pecado, como signo de su deseo de arrepentimiento.

A menudo Juan le decía a los que se acercaban a él: “Yo los bautizo con agua, pero viene uno que es más poderoso que yo, y yo ni siquiera soy digno de desatar la correa de sus sandalias; él los bautizará en el Espíritu Santo y en el fuego.”  Lc 3: 16

Juan hablaba de Jesús, quien pronto iba a aparecer entre la gente.

Como todos los otros profetas enviados por Dios, Juan fue víctima de la persecución.

Al Rey Herodes, que vivía una vida impura y de pecado, no le gustaba que Juan dijera que sus acciones estaban equivocadas.

Mandó al Bautista a la cárcel y, más tarde, lo sentenció a ser decapitado (a cortarle la cabeza).

A Juan no le importó que lo condenaran a morir porque él había cumplido la misión que tenía que cumplir.

Él había preparado fielmente a la gente para la predicación de Jesús y estaba listo para aceptar la muerte con un corazón fiel.


San Juan el Bautista es uno de los santos más importantes de la Iglesia y, después de Nuestra Señora la Virgen María, él recibe los mayores honores en las oraciones y liturgia de la Iglesia.