02-06-2022 - CONFIRMACION PARA ADULTOS
PORTAVOCES ESPECIALES DE DIOS: LOS PROFETAS
En la historia de la
salvación hemos visto que los hombres llamados PROFETAS tuvieron
un papel importante en las relaciones que Dios tuvo con los judíos.
¿Qué significa ser PROFETA?
PROFETA: Alguien escogido por Dios para que diga sus mensajes al
pueblo.
Este mensaje
generalmente se refiere a sus problemas actuales, algo que ellos necesitan
escuchar para su bienestar espiritual.
El PROFETA
habla con la autoridad, o permiso y poder del Señor.
LA MISIÓN DE LOS PROFETAS EN ISRAEL
Dios envió muchos de estos hombres a su pueblo para recordarle la ALIANZA
por la que estaban unidos a Él.
Los PROFETAS llamaban al pueblo a:
•
Ser fiel a la Ley.
•
A rechazar la adoración a dioses falsos que sus vecinos paganos
practicaban.
Haciendo esto, los PROFETAS estaban preparando a los judíos para la
venida del MESÍAS (nombre que significa “el UNGIDO”).
En griego, la palabra “UNGIDO” es CHRISTOS, de donde
viene nuestra palabra “CRISTO”.
UNGIDO = Alguien escogido por Dios para una misión especial.
En este caso, el UNGIDO es el REDENTOR que Dios prometió
enviar a la raza humana para salvarnos, o sea,
JESUCRISTO
Ellos les advertían que Dios los castigaría si ellos no vivían como su
pueblo santo, observando los Mandamientos de la Ley.
Los PROFETAS comunicaron los mensajes de Dios de muchas
maneras:
•
Verbalmente
•
En forma de poesía
•
Actuados en pequeñas representaciones
Ellos eran tan devotos de Dios y de su misión que usaban cualquier
método con tal de que el pueblo escuchara la Palabra de Dios y la
obedeciera.
DIFERENTES CLASES DE
PROFETAS
Los portavoces de Dios más conocidos son aquellos cuyas profecías (mensajes de Dios) y vidas han sido registradas en el ANTIGUO TESTAMENTO.
Están divididos en dos grupos:
•
Profetas MAYORES
•
Profetas MENORES
Los PROFETAS
MAYORES son los que escribieron bastante.
Sus nombres son: ISAÍAS,
JEREMÍAS, EZEQUIEL y DANIEL
Los PROFETAS
MENORES son aquellos cuyos escritos no son abundantes. Son: Oseas, Joel,
Amos, Abdías, Jonás, Miqueas, Nahúm, Habacuc, Sofonías, Ageo, Zacarías y
Malaquías.
LOS PROFETAS ELIAS Y ELISEO
Hay dos grandes
profetas que no son incluidos en las listas que hemos visto porque no nos
dejaron ninguno de sus escritos.
Pero sus vidas
están registradas en la Biblia y ellos son muy importantes en la historia de la
salvación. Sus nombres son ELIAS y ELISEO.
Elías, quien siempre fue considerado
como el más grande profeta de todos ellos fue muy dedicado a Dios.
El más importante
de los discípulos de Elías fue Eliseo.
Eliseo convivió con el santo profeta Elías hasta que lo vio que fue llevado al cielo en un carruaje de fuego (2 Reyes 2:11).
Eliseo continuó sirviendo a Dios con el mismo amor y devoción que había
llenado el corazón de su maestro Elías. El hizo muchos milagros, uno de
ellos fue multiplicar el pan para los hambrientos, tal como lo hizo Nuestro
Señor siglos después.
Elías y Eliseo son especialmente importantes para la Iglesia
Católica porque una de sus más grandes órdenes religiosas, los Carmelitas,
deben su existencia a los discípulos de estos profetas.
EL PROFETA ISAIAS
ISAIAS es un profeta muy importante para los cristianos.
Vivió 800 años
antes del nacimiento de Cristo.
Isaías hablaba de la venida del
Mesías más que ningún otro profeta.
Estas son algunas de
las profecías de Isaías acerca del Redentor:
•
La Virgen Madre del Mesías: “Por eso el Señor mismo
les dará un signo. Miren, la joven está embarazada y dará a luz un hijo, y lo
llamará con el nombre de Emanuel (que significa Dios con nosotros).” Isaías 7:
14
•
El Mesías será una gran luz: “El pueblo que caminaba en
las tinieblas ha visto una gran luz; sobre los que habitaban en el país de la
oscuridad ha brillado una luz.” Isaías 9: 1
•
El Mesías será un gran líder: “Porque un niño nos ha nacido, un
hijo nos ha sido dado. La soberanía reposa sobre sus hombros y se le da por
nombre: “Consejero maravilloso, Dios fuerte, Padre para siempre, Príncipe de la
paz. Su soberanía será grande, y habrá una paz sin fin…”. Isaías 9: 5 - 6
•
El Mesías sufrirá: “Pero él soportaba nuestros sufrimientos y cargaba con nuestras
dolencias, y nosotros lo considerábamos golpeado, herido por Dios y humillado.
Él fue traspasado por nuestras rebeldías y triturado por nuestras iniquidades.
El castigo que nos da la paz recayó sobre él y por sus heridas fuimos sanados.”
Isaías 53: 4-5
•
El Mesías brilla en gloria sobre la gente: “¡Levántate, resplandece, porque
llega tu luz y la gloria del Señor brilla sobre ti! Porque las tinieblas cubren
la tierra y una densa oscuridad, a las naciones, pero sobre ti brillará el
Señor y su gloria aparecerá sobre ti. Las naciones caminarán a tu luz y los
reyes, al esplendor de tu aurora.” Isaías 60: 1-3
En la Iglesia Católica nosotros usamos estas y otras profecías de Isaías
acerca del Mesías en nuestro tiempo de Adviento y en las liturgias de Navidad.
SAN JUAN EL BAUTISTA,
HERALDO DEL MESÍAS
El último de los PROFETAS del Antiguo Testamento y el único que está
presente en el Nuevo Testamento es San Juan el Bautista.
San Juan el Bautista fue un “puente” entre esas dos
partes de la historia de la salvación y su misión privilegiada fue la de
preparar a los judíos para el ministerio público de Nuestro Señor.
Juan nació solo seis meses antes de
Jesús y era primo de Nuestro Señor (su madre era parienta de la Virgen María).
Sus padres, Zacarías e
Isabel, eran de edad avanzada y no tenían hijos. Ellos querían tener un
niño. Un día, cuando Zacarías estaba en el templo adorando a Dios, un ángel se
le apareció y le dio este feliz mensaje:
“No temas, Zacarías; tu súplica ha sido
escuchada. Isabel, tu esposa, te dará un hijo al que llamarás Juan. Él será
para ti un motivo de gozo y de alegría, y muchos se alegrarán de su nacimiento,
porque será grande a los ojos del Señor.”
Lucas 1: 13-15
En el nacimiento de Juan,
el Espíritu Santo inspiró a su padre con maravillosas palabras acerca del niño.
Le reveló a Zacarías que Juan iba a ser el precursor y heraldo del Mesías.
Precursor es alguien que va delante
de otra persona para preparar la gente para su venida. Heraldo es alguien que anuncia la
venida de una persona importante.
El Espíritu Santo le dio a Zacarías estas palabras acerca de Juan:
“Y a ti, niño, te llamarán
Profeta del Altísimo, porque irás delante del Señor a preparar sus caminos,
anunciando a su pueblo la salvación, el perdón de sus pecados…” Lucas 1: 76-77
Cuando Juan creció, empezó su misión en el área cerca del Rio Jordán,
no muy lejos de la ciudad de Jerusalén.
El le pedía al pueblo que se arrepintiera de sus pecados.
Juan es llamado el “Bautista” (el que bautiza) porque él echaba
agua sobre las personas que querían apartarse del pecado, como signo de su
deseo de arrepentimiento.
A menudo Juan le decía a los que se acercaban a él: “Yo los bautizo con agua,
pero viene uno que es más poderoso que yo, y yo ni siquiera soy digno de
desatar la correa de sus sandalias; él los bautizará en el Espíritu Santo y en
el fuego.” Lc 3: 16
Juan hablaba de Jesús, quien pronto iba a aparecer entre la gente.
Como todos los otros profetas enviados por Dios, Juan fue víctima de la
persecución.
Al Rey Herodes, que vivía una vida impura y de pecado, no le gustaba que
Juan dijera que sus acciones estaban equivocadas.
Mandó al Bautista a la cárcel y, más tarde, lo sentenció a ser decapitado
(a cortarle la cabeza).
A Juan no le importó que lo condenaran a morir porque él había cumplido la
misión que tenía que cumplir.
Él había preparado fielmente a la gente para la predicación de Jesús y
estaba listo para aceptar la muerte con un corazón fiel.
San Juan el Bautista es uno de los santos más importantes de la Iglesia y,
después de Nuestra Señora la Virgen María, él recibe los mayores honores en las
oraciones y liturgia de la Iglesia.
No comments:
Post a Comment