03-06-2022
IGLESIA REINA DE LOS ANGELES - SUNNYSIDE
CLASE DE CONFIRMACION - DOMINGOS
YO CREO - EL REGALO DE LA FE
ORACION AL ESPIRITU SANTO
Ven, Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles y
enciende en ellos el fuego de tu amor.
Envía, Señor, tu Espíritu para darnos nueva vida y
renovarás la faz de la tierra.
Oh, Dios, que iluminas los corazones de tus fieles con la
luz del Espíritu Santo, concédenos saber qué está bien según el mismo Espíritu
y gozar siempre de sus consuelos.
Por Jesucristo Nuestro Señor. Amen
++++++++++
FE, ESPERANZA Y CARIDAD
La gracia santificante, es el regalo más maravilloso de Dios a
los cristianos.
Nos llena con la vida de Dios haciéndonos sus hijos adoptivos,
Nos hace templos santos del Espíritu, que viene a vivir en nuestras
almas.
Cuando el Espíritu Santo viene, nos trae tres virtudes que nos ayudan
a creer, confiar y amar a Dios.
Estas virtudes son la fe, la esperanza y la caridad.
Una virtud es un poder permanente que nos ayuda a hacer el
bien y evitar el mal.
Puede ser:
• Natural – Algo
que requiere de nuestro esfuerzo, como la virtud o poder de ser honesto.
• Sobrenatural – Dada directamente por Dios sin esfuerzo de
nuestra parte.
FE, ESPERANZA y CARIDAD son virtudes sobrenaturales dadas a nuestra alma en el bautismo junto
con la gracia santificante.
Estos
tres poderes son también llamados VIRTUDES TEOLOGALES.
La
palabra “teologal” significa “de Dios” y nos recuerda que la fe, la esperanza y la
caridad vienen de Dios y nos ayudan a vivir para Dios.
Cualquiera que esté en
estado de gracia santificante (o sea, una persona que esté bautizada y que
no ha perdido la gracia por el pecado mortal) tiene estos poderes.
Pero estos poderes son como músculos del alma que
necesitan ser fortalecidos por el ejercicio si queremos que estén en forma y que sean útiles para nosotros.
La manera
de ejercitar estos músculos espirituales es por las buenas obras y por la
oración, especialmente por actos de fe, de esperanza y de caridad.
Veamos ahora a cada una de estas virtudes y notemos como nos ayudan a vivir la vida cristiana.
EL PODER DE LA FE
Con la virtud de la FE recibimos el poder de creer en Dios y en
todo lo que Él nos ha revelado por medio de Cristo y de la Iglesia.
La fe nos ayuda a entender que Dios es todo bien, todo amor y toda
verdad.
Nos ayuda a entregarnos a Él por completo.
Sin la fe nunca podríamos creer en Dios ni en
la revelación que Él nos ha dado.
Por lo tanto, vemos inmediatamente que la fe es necesaria para
la salvación porque nos hace justos o santos a los ojos de Dios como San
Pablo recordaba a los cristianos de Roma:
“Justificados, entonces, por la fe, estamos en paz con Dios, por medio de
nuestro Señor Jesucristo.” (Romanos 5: 1)
Hay una gran diferencia entre creer en algo y entender algo.
El poder de la fe hace posible que creamos en lo que Dios nos ha
revelado.
Eso significa que decimos “si” a la verdad, aunque no la entendamos
completamente. Un juez o un jurado creen en el testimonio de
un testigo en la corte. Ellos no estaban presentes en el lugar del accidente o
crimen, pero el testigo si estaba. Ellos aceptan la palabra del testigo como
verdad.
Nosotros no estábamos presentes durante la vida de Cristo, pero los apóstoles
si estaban. Por medio de la virtud sobrenatural de la fe aceptamos el
testimonio de los apóstoles como verdad – que Jesús hizo grandes milagros y que
resucitó de la muerte. Y Dios bendice esta fe que tenemos en su Hijo, en sus apóstoles
y en su Iglesia:” Jesús le dijo: Ahora crees, porque me has visto. ¡Felices
los que creen sin haber visto!” (Juan 20: 29).
Para que nuestra fe sea verdadera y agradable
a Dios debe ser:
1.
Firme: Debemos poner toda nuestra fe en Dios sabiendo
que Él nunca nos engaña ni nos guía por el mal camino.
2.
Completa: Debemos aceptar todo lo que Dios nos ha
revelado y no simplemente “escogiendo” entre las enseñanzas de Nuestro Señor.
EL PODER DE LA ESPERANZA
La virtud de la esperanza hace posible que los cristianos confíen en Dios.
Nos ayuda a encontrar consuelo en las promesas de vida eterna de Jesús:
“Yo soy la Resurrección y la Vida. El que cree en mí, aunque muera, vivirá;
y todo el que vive y cree en mí, no morirá jamás.” (Juan 11: 25-26).
La esperanza tiene que ver con cosas que parecen imposibles como la
salvación.
¿Te acuerdas cuando Jesús dijo lo difícil que sería para un rico
entrar en el reino de los cielos y los discípulos le preguntaron que quien
entonces podría salvarse? (Mateo 19: 24-25).
La respuesta de Jesús a sus discípulos nos muestra lo que realmente
significa la esperanza.
Él dijo: “Para los hombres esto es imposible, pero para Dios todo es posible.” (Mateo
19:26)
La esperanza nos dice que Dios, que nos prometió el cielo, nos dará
toda la fortaleza necesaria para llegar a él. Él es fiel a su palabra y es por
eso que podemos poner nuestra confianza en Él.
EL PODER DE LA CARIDAD
La caridad (también llamada amor), es la más grande de las tres virtudes sobrenaturales.
Así lo dijo San Pablo a los cristianos de Corinto:
“En una palabra, ahora existen tres cosas: la fe, la esperanza y el amor,
pero la más grande de todas es el amor.” (1 Corintios 13: 13)
La caridad es
el poder por el cual amamos a Dios sobre todas las cosas y al prójimo
como a nosotros mismos.
Ustedes recordaran
que Jesús llamó a esto el más grande mandamiento de Dios. Tiene tan alto
lugar de honor porque es el vínculo de la amistad entre Dios y el hombre.
San Juan,
frecuentemente llamado el “Apóstol del Amor”, nos dijo que por la caridad Dios
vive en nuestras almas: “Dios es amor, y el que
permanece en el amor permanece en Dios,
y Dios permanece en él.“ (1 Juan 4:16)
Pero ¿qué es amor? Algunas personas piensan que significa sentirse
bien acerca de alguien o algo. ¡Están muy equivocados!
Si bien es cierto que podemos sentirnos bien acerca de alguien que
amamos, eso no es lo que lo que el amor significa.
El verdadero amor significa que queremos solo lo que es verdaderamente
bueno para la persona.
Amar a Dios significa que queremos complacerlo haciendo el bien y
evitando el pecado.
Amar a nuestro prójimo significa que queremos lo mejor para ellos,
especialmente que lleguen al cielo.
Esta es la razón por la que Jesús nos dijo que no debíamos desear
cosas malas para los demás, ni siquiera para nuestros enemigos.
“Ustedes han oído
que se dijo: Amarás a tu prójimo y odiarás a tu enemigo. Pero yo
les digo: Amen a sus enemigos, rueguen por sus perseguidores; así serán hijos
del Padre que está en el cielo, porque él hace salir su sol sobre malos y
buenos y hace caer la lluvia sobre justos e injustos. Si ustedes aman
solamente a quienes los aman, ¿qué recompensa merecen? ¿No hacen lo mismo los
publicanos? Y si saludan solamente a sus hermanos, ¿qué hacen de
extraordinario? ¿No hacen lo mismo los paganos? Por lo tanto, sean
perfectos como es perfecto el Padre que está en el cielo.” (Mateo 5: 43-48).
LA GRACIA SANTIFICANTE Y LOS SIETE DONES
7- ¿Qué es la gracia santificante?
La gracia santificante es un don de Dios que da a mi alma una nueva vida, una participación en la vida y el amor de Dios mismo.
8- ¿Qué hace la gracia santificante por ti?
La gracia santificante santifica mi alma y agrada a Dios; me convierte en hijo de Dios y heredero del cielo.
9- ¿Qué es la virtud?
Una virtud es un hábito que viene con la gracia de Dios y nos ayuda a hacer buenas obras con mayor facilidad.
10- ¿Cuáles son las tres virtudes divinas que el Espíritu Santo nos da por medio de la gracia santificante?
Las tres virtudes divinas que el Espíritu Santo nos da por medio de la gracia santificante son: fe, esperanza y caridad.
11- ¿Qué es la fe?
La fe es la virtud divina por la que creemos firmemente, en la palabra de Dios, todas las verdades que Él ha dado a conocer.




No comments:
Post a Comment