Sunday, April 10, 2022

04-10-2022 - EL PECADO Y LA HUMANIDAD

 

04-10-2022


EL PECADO Y LA HUMANIDAD

                               “y no nos dejes caer en tentación,

más líbranos del mal.”  San Mateo 6: 13

 

Al principio de este curso aprendimos que cuando Dios creó a los primeros seres humanos les dio la gracia santificante y otros dones especiales. Pero Adán y Eva pecaron desobedeciendo a Dios.

Como resultado del pecado, perdieron el don de la vida de Dios en sus almas.

Ahora ellos encontraban muy difícil el obedecer los mandamientos de Dios porque el pecado hizo que el egoísmo reinara en sus corazones. 

Nosotros, los descendientes de Adán y Eva, tenemos esa misma dificultad.

Todos experimentamos la frustración de una naturaleza humana caída, eso es, un cuerpo y un alma que están débiles por causa del pecado.

San Pablo, en su carta a los romanos (capítulo 7, versículos 15 al 19) nos revela como esto lo molestaba.

Nosotros todos, como este gran santo y apóstol, frecuentemente no entendemos nuestro comportamiento.

¿Por qué desobedezco a mis padres?

¿Por qué miento a mis amigos?

¿Por qué me parece tan duro el obedecer los Diez Mandamientos?

La respuesta a todas estas preguntas se puede resumir en dos palabras: PECADO ORIGINAL.

El pecado nos ha debilitado y nos inclina a escoger nuestros propios deseos por encima de los de Dios.

Nos lleva a pensar que nosotros somos la persona más importante que existe.

En otras palabras, no es más que malas nuevas. 

Pero Jesús nos trajo las buenas nuevas, las nuevas de que nos podemos librar del pecado original y superar sus malos efectos.

Todo lo que tenemos que hacer es recibirlo y compartir en su vida de gracia.

Hacemos esto cuando aceptamos el Bautismo, recibimos los sacramentos, obedecemos sus enseñanzas y crecemos en oración.

Él hace el resto.

Pero hay unas cuantas cosas de las que debemos tener cuidado cuando tratamos de vivir esta vida en Cristo: tentación y pecado.  

 

LAS FALSAS PROMESAS DE LA TENTACION

La tentación es la seducción de pecar.

Siempre viene antes del pecado y nos dice que lo que es malo será realmente bueno para nosotros.

Hay tres cosas que nos llevan a la tentación: el mundo, la carne y el demonio.

El “mundo” significa las personas o cosas creadas que nos alejan de las enseñanzas de Jesús.

Lacarne” significa nuestros propios instintos.

Hay siete básicas inclinaciones desordenadas, o sea, siete vicios principales (también conocidos como pecados capitales o cardinales): soberbia, avaricia, lujuria, ira, gula, envidia y pereza.

Podemos superar estos vicios practicando sus virtudes opuestas:

PECADOS CAPITALES:

SOBERBIA, AVARICIA, LUJURIA, IRA, GULA, ENVIDIA, PEREZA

VIRTUDES OPUESTAS

HUMILDAD, GENEROSIDAD, CASTIDAD, PACIENCIA, TEMPLANZA, CARIDAD, DILIGENCIA

El demonio” significa el diablo y los otros ángeles caídos que tratan de que nosotros desobedezcamos a Dios y que odian la vida cristiana.

Las tentaciones nos vienen a través de ocasiones de pecado. Esto es personas, lugares o cosas que pueden hacer fácilmente que pequemos.


EL PECADO Y SUS TERRIBLES EFECTOS

Como sabemos el pecado es una ofensa contra Dios de pensamiento, palabra, obra u omisión.

Hay dos clases de pecado:

       Original

       Actual

       El pecado actual puede ser mortal o venial.

       Pecado mortal – Es el peor mal que existe en el mundo porque mata la vida de Dios en nosotros.

       El pecado mortal mata la vida de Dios en nuestra alma y nos quita la posibilidad de ir al cielo.

CONDICIONES PARA QUE UN PECADO SEA MORTAL:

1-Materia grave

2-Pleno conocimiento

3-Deliverado consentimiento

 

PECADO VENIAL

Los pecados veniales son ofensas que no son violaciones serias de la ley de Dios.

Debilitan nuestra relación con Dios, pero no la destruyen como el pecado mortal.

El pecado venial no nos quita la gracia, o sea, la vida de Dios en nosotros.

Debemos evitarlos porque forman una mala actitud en nosotros y, muchas veces, nos llevan a cometer pecados mayores.

Los pecados veniales pueden ser perdonados con el arrepentimiento y por las buenas obras.

Es muy bueno confesar todos los pecados, aun los veniales, porque nos ayuda a eliminar los malos hábitos y deseos.

Debemos esforzarnos en amar a Dios perfectamente, o sea, no ofendiéndolo aun en cosas pequeñas.

EL PAPEL DE LA CONCIENCIA

La Iglesia Católica siempre ha dicho que debemos seguir nuestra conciencia para hacer el bien y evitar el mal.

Llamamos CONCIENCIA a la capacidad que todos tenemos de juzgar lo bueno y lo malo en las acciones humanas.

Como debemos actuar de acuerdo con nuestras conciencias es muy importante para nosotros el formar una buena conciencia.

Nos formamos una buena conciencia cuando aprendemos lo que la Iglesia nos enseña y escuchamos a aquellos que Dios ha puesto sobre nosotros para guiarnos, como nuestros padres, nuestros sacerdotes y nuestros maestros.

Si estás confundido acerca de lo que es bueno o malo, debes preguntar a tus padres o a un sacerdote acerca de ello.

El crecer en conocimiento de lo que es bueno y lo que es malo es una parte importante del Sacramento de la Penitencia o Confesión.  

 

No comments:

Post a Comment